“Nadie os quitará vuestra alegría” (Jn 16, 20)

La lectura del evangelio de hoy viernes, al final del discurso de despedida, contiene esa afirmación de Jesús que veo como una especie de antídoto para la situación que vivimos. Lucas nos va a aclarar la razón que debe mover esa alegría: “porque vuestros nombres están escritos en el cielo” (Lc 16,20).

Por encima de las pandemias y de los momentos tristes que vivimos, el Papa Francisco nos ha dicho que la alegría del evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús (EG 1), sin perjuicio de que, al analizar esa alegría, y para integrarnos a fondo en la sociedad, nos invite a llorar con los que lloran y alegrarnos con los que están alegres”  (EG 269). 

Ubaldo Rodríguez.