Un saludo a todos desde mi ventana.

En el plan para resucitar que en plena pandemia pascual nos planteaba el Papa, nos lanzaba cuatro preguntas muy concretas desde aquel abrazo que todos sentimos en la plaza de San Pedro vacía. Sin dejar de abrazarnos, respondamos de corazón: ¿Seremos capaces de actuar?¿Seguiremos mirando para otro lado? ¿Estaremos dispuestos a cambiar los estilos de vida? ¿Adoptaremos como comunidad internacional las medidas? Sí, somos capaces. Lo primero es sentir que la historia está abierta. La influencia de esta pandemia puede cambiar el eje de la humanidad ¿Seremos capaces de verlo?

Ánimo y realismo para mirar más allá del covid-19