Una sonrisa vale mucho.

Este proverbio chino es la frase que hoy me ofrece mi calendario: “Una sonrisa dada a los vivos es mejor que una fuente de lágrimas sobre la tumba de los muertos”.

Hoy podría hablar de lágrimas, de las mías y de las de tanta gente, lágrimas inevitables, pero que poco importan ya. Al fin, conforme recorren las mejillas se van evaporando, y aún las mariposas las recogen en sus alas, y suben y suben. A veces vuelven en repentinos y bruscos chaparrones, cuando el aire de la nostalgia trae memoria de la ausencia y revienta, allí en el alma, la nube donde se acumulan los recuerdos. Podría hablar de lágrimas, pero hoy tan sólo pediré “no caer en la tentación” de la tristeza, ser “librado del mal” del abatimiento.

Hoy podría citar a Saramago: “No contemos los días que pasaron: fue hoy cuando nacimos, sólo ahora la vida ha comenzado, y, lejos aún, la muerte ha de cansarse en nuestra espera”. Quizá por eso hoy tan sólo pediré el pan, el “pan nuestro de cada día”.

Quizá también por eso hoy, cuando la vida, de nuevo, acaba de comenzar, podría hablar de sonrisas, de las mías y de las de tanta gente, sonrisas que dibuja el arco iris en el rostro, tras la breve tormenta de lágrimas. Sonrisas que pudieran convertirse en manos tendidas y acogidas, en abrazos, en ternuras entregadas y sentidas, en besos que secaran otras mejillas humedecidas… Podría hablar de sonrisas, pero hoy tan sólo pediré que las mías, todas, contribuyan a que “venga a nosotros su reino”, de Paz, Justicia, Amor, Verdad y Libertad.

Hoy podría citar también a Facundo Cabral: “nos envejece más la cobardía que el tiempo; los años sólo arrugan la piel, pero el miedo arruga el alma”. Pero hoy tan sólo pediré perder el miedo al “mañana”, confiando en “su voluntad, en la tierra como en el cielo”, porque “vivimos con esperanzas de liberación, desde la oscuridad que nos rodea…”.

Recomiendo buscar en google “Hope of Deliverance”, “Esperanza de liberación”…de Paul MacCartney, que ayuda.

José Lorenzo Ferrer.