Una de las obras de misericordia corporales es visitar a los enfermos, y eso lo saben bien todas aquellas personas que colaboran con la pastoral de la salud en nuestra parroquia.
No se trata solo de llevarles el viático, sino también de acompañarlos un rato, de charlar con ellos y sobre todo de escucharlos. No olvidemos nunca que Jesús estaba siempre con quienes más los necesitaban.

Durante la Misa de 13:00 de hoy, 6 de noviembre, se ha bendecido a este grupo parroquial a la vez que ellos se han comprometido ante Dios a hacer su tarea lo mejor posible.