El Adviento es camino de espera pero sobre todo de esperanza. Dios se va a encarnar por nosotros y todos lo sabemos, pero muchas veces, debido al ritmo tan frenético que tenemos día a día, no caemos en la cuenta de lo importante que es eso.

Hay muchas formas de esperarlo: a través de la oración, en su Palabra, a través de todos aquellos minutos que empleamos en los demás y por supuesto en la misma Eucaristía.

Hoy domingo día 27 de noviembre, ha comenzado este tiempo tan especial, y en la parroquia, los grupos de catequesis lo han vivido de distintas formas.

El viernes los pequeños del despertar y la primera síntesis de fe junto con sus padres, plantaron semillas en las que depositaron todas sus intenciones de Adviento. Semillas que regarán y se ocuparán de cuidar para prepararle ese camino al Señor.

Esta tarde, los jóvenes que reciben catequesis de confirmación, han sido invitados a una fiesta de cumpleaños muy especial: la de Jesús. Tras una serie de pruebas, han reflexionado en la capilla sobre lo importante que es no olvidarse del verdadero protagonista durante estos días.