Como tenemos tiempo para que la imaginación vuele, se me ocurren cosas peregrinas. Por ejemplo: en pleno siglo XXI estamos cautivos. Hemos sido secuestrados por un bichito. Y “la loca de la casa” me recuerda que, en 1198, san Juan de Mata fundó la Orden Trinitaria para la liberación de los cautivos, (y aquí viene lo bueno): “bajo el patronazgo de la Virgen de los Remedios” (o del Buen Remedio).Naturalmente son distintas las causas, fundamentos o motivaciones del secuestro de ahora y el de los argelinos, piratas, etc. pero la petición de intercesión de la Virgen ante las desgracias y males siempre ha sido solicitada. Así, Juan del Enzina, a principios de la Edad Moderna, decía:Da remedio a nuestros malesTú, que reinas con el Reyd’aquel reino celestial,tú, lumbre de nuestra ley,luz del linaje humanal;pues para quitar el malanto vales,da remedio a nuestros males.Tú, que por gran humildadfuiste tan alto ensalzada,que a par de la Trinidadtú sola estás asentada;y pues tú, Reina sagradatanto vales,da remedio a nuestros males.Propongo que pensemos en alguna celebración a nuestra Virgen, con nuestra Virgen, cuando esto haya pasado. |