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Pastoral de la Salud. ¿Qué es ser voluntario? Formación.

Ser voluntario de la Pastoral de la Salud supone un compromiso con la Parroquia (Iglesia en Salida) y con el enfermo a quien se le lleva la Palabra de Dios y el Viático.

Los voluntarios precisan de una formación previa. Llegan a la Parroquia interesados pero desconociendo el contenido de la misión a desarrollar, la naturaleza del compromiso a adquirir ante el enfermo y el tiempo que es necesario dedicar con regularidad a esta labor,
Los candidatos a voluntario pueden llegar a la Parroquia por interés solidario propio, bien por conocer a la Pastoral de la Salud a través de algún voluntario activo, o por iniciativa del Párroco, que le conoce previamente y considera que puede formar parte de este privilegiado grupo pastoral.

Valoración y acogida
Las coordinadoras se reúnen con los candidatos en grupos pequeños (3 ó 4 personas)  para conocerlos, saber qué formación previa tienen, cuál ha sido su ocupación o trabajo, y sobre todo, el por qué quieren pertenecer a este grupo.

Primera reunión informativa
Una vez que se ha producido el contacto y se conoce el perfil de cada uno, se les informa  que la misión se concreta en la visita a enfermos que por diferentes circunstancias:  edad, falta de movilidad, estado mental, etc., no pueden asistir a la Parroquia. A todos se les facilita unas  lecturas de iniciación para que conozcan el trabajo que se desarrolla y la importancia del compromiso a adquirir. Estas lecturas son:
–         Los enfermos, una prioridad en la Parroquia. Conferencia Episcopal – Pastoral de la Salud

–         Creatividad pastoral al servicio del enfermos, de Arnaldo Pancrazzi (Resumen del libro)

Segunda reunión
Pasado unos quince días se les convoca de nuevo para atender las dudas y consultas que consideren oportunas tras la lectura de la información facilitada.
Lo que más les ayuda es el conocimiento de casos concretos que las coordinadoras les comentan y que valoran como muy gratificante, toda vez que el mensaje vivo que se recibe del que sufre está lleno de fe y amor a Dios. Las reuniones no tienen número establecido. Todo depende de la madurez de los candidatos y el aprendizaje recibido.
Con la valoración sobre el aprovechamiento obtenido por los candidatos y las cuando las coordinadoras estiman que es el momento adecuado, se promueve una reunión directa con el Párroco a quien se le facilita el perfil de cada uno de ellos.

Reunión con el Párroco
El Párroco recibe y anima a los candidatos ofreciendo su colaboración y apoyo en el camino que se inicia, y destaca la importancia para la Parroquia de la labor de la Pastoral de la Salud.

Iniciar el camino
Aunque los candidatos tengan una base para caminar, no pueden hacerlo solos. Tienen una idea de la “teoría”. Cosa diferente es la práctica. De ahí que se comience acompañando a voluntarios tutores, que están experimentados en la visita al enfermo.
Cada voluntario debe disponer de un porta-viático, una vela, una cruz y un purificador, todo ellos guardado en una pequeña bolsa. Cuando el candidato termine su formación y comience sus visitas a enfermos, se les facilitará una acreditación personalizada de la Parroquia y del Párroco.
En la Parroquia existe un Sagrario para la Pastoral de la Salud. La llave está en la Sacristía. Antes de abrir el Sagrario se hace una Oración y la Purificación de manos.
El voluntario abre el Sagrario, destapa el Copón y coge el número de formas que se van a necesitar, en función de los enfermos que vaya a visitar. Las formas se depositan en el Porta Viático.

Visita a la casa del enfermo
Hay que procurar que el desplazamiento se haga por el camino más corto, evitando interrupciones o paradas intermedias.
En enfermo podrá estar en su casa solo, vivir con familiares y/o disponer de cuidadores. Las visitas se realizan regularmente cada semana, conforme lo haya demandado el enfermo. Los familiares y/o cuidadores están informados sobre las mismas.
El voluntario debe mostrarse afable con los familiares y/o cuidador, quienes facilitarán su entrada y les conducirá donde está el enfermo. El encuentro se realizará en soledad.

Momento de intimidad con el enfermo
Durante el periodo de iniciación el voluntario candidato irá acompañando al tutor y, en todo momento, guardará silencio y observará cómo se produce el contacto con el enfermo.
El enfermo generalmente manifiesta el deseo de comunicarse y ser escuchado. Necesita intimidad con el voluntario, teniendo al Señor presente, que nos ayuda a la escucha y supone y gran consuelo para él. Seguidamente se procede a la preparación para colocar el Viático. Hay domicilios donde los familiares tienen preparado el lugar para “recibir al Señor”, pero si no es así el voluntario lo hará de la forma más adecuada.
Momento de la Comunión.
El voluntario lleva siempre el libro de LA COMUNIÓN FUERA DE LA MISA, especialmente para los laicos. Este libro contiene oraciones para toda la celebración. En el momento de la Comunión y con gran recogimiento se le da al enfermo la Sagrada Forma. Se espera en silencio unos minutos y luego se hace la Oración de Gracias
A este ritual asistirán los candidatos tantas veces como los tutores lo consideren oportuno,  quienes informaran de su evolución a las coordinadoras, hasta que llegue el momento en que se les asigne enfermo propio, de acuerdo con el Párroco. Los nuevos voluntarios tienen que tener siempre presente que son “enviados por Dios” y que representan a la Parroquia.

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